La Bufanda de Eric
Cuento
Mi nombre es Eric, y no siempre fui el mismo.
Me conduje entre palabras y dobleces de páginas, hasta que llegué a un momento de mi creación en la que, tenía que salir de las praderas.
Tan nocturno como incomprendido, así como también; solo liebre.
Duré un tiempo bajo las hojas de un simple cuaderno, tenía miedo, tenía sueños, tenía hambre y solía esconderme después.
Un día solo así... me retraté de café y letras, de nubes y estolas que bailaban en el aire. Mientras mi bufanda contaba fabulosas historias.
Por si un día perdía la memoria.
A veces... no dejaba de llover.
Sobre las montañas todo charco decía ecos de chubascos.
Hablaba con ese animal, como si me entendiera, como si su figura obscura despistara su bestialidad.
No sabía hasta dónde el dolor crea mundos.
Me dibujé una mesa con dos sillas y dos tazas en cada lado. Siempre estuve solo, siempre estuve esperando.
Ni por el peso del cielo.
Dejé de decir la palabra Dios en mi vocabulario, dejé de creer. Ni por el peso del cielo me cobija Dios. Aunque él estaba ahí cuando el desierto se ahogó.
Reía conforme a la vida me llegaba.
Un rato estaba abajo y un rato estaba arriba.
Subía y bajaba... hasta que decidí no jugar al azar.








